Cuando queremos lanzar una campaña o cumplir con una determinada acción estratégica, lo primero que pensamos es en cómo destacar la promoción para atraer a nuestro público objetivo. Para ello, el diseño es clave para transmitir nuestra imagen corporativa e impactar al público con el mensaje que deseamos proyectar.

6 Herramientas de diseño para destacar una promoción

Si deseamos el éxito en una promoción y llamar la atención de nuestro público, debemos tener en cuenta que el factor emocional es clave para convencer. Por este motivo debemos potenciar nuestra marca profundizando en la imagen corporativa, la cual es parte intrínseca de la estrategia del posicionamiento de marca para diferenciarnos de la competencia. Para ello, nos podemos servir de los siguientes elementos:

  • El branding: Responde a la pregunta ¿cómo somos y cómo queremos que nos vean? El branding es una estrategia de posicionamiento imprescindible para crear notoriedad y para el proceso de construcción de una marca. Se busca dar peso y mostrar todas las cualidades de la marca al servicio del cliente. De esta forma, logramos destacar el naming y el logo y, en consecuencia, una importante diferenciación.
  • El diseño editorial de los materiales impresos que deben formar una promoción: Los trípticos, los catálogos de productos, cartelería, etc; juegan un rol fundamental para entender los objetivos, características y finalidad de dicha promoción y que vaya en sintonía con el grafismo, tipografía y, en general, con el diseño de todos los demás elementos.
  • Diseño de señalética. Por su atractivo sugerente, en consonancia con la identidad corporativa, la señalética en combinación con los demás recursos, constituye un potente estímulo visual y supone un plus de comunicación adicional entre el cliente y la empresa.
  • El packaging: El diseño del packaging informa y agrada por su exclusividad y es, también, de gran relevancia en la función de fomentar la decisión de compra. Pero el packaging es más también un valor añadido. Hay que tener en cuenta que el envoltorio siempre funciona a favor de la identidad corporativa, pero sin dejar de lado el componente emocional, generado a base de elementos extra, como determinados materiales o ingredientes agregados, sellos o certificados de calidad, modo o instrucciones del uso del producto, etc.
  • Diseño de stands: Los stands y expositores con el carácter propio que identifique a la empresa o marca es también clave. Hay que considerar que el stand es, a menudo, el punto de encuentro físico entre el cliente y algún miembro o representante de la empresa.
  • El vídeo corporativo: Vivimos en la era digital, en el formato 3.0, por lo que el vídeo es lo que confirma la aceptación de valores y potencia el recuerdo de la marca, en algunos casos más que una imagen.