La imagen corporativa gana en las distancias cortas. Intercambias tu tarjeta de negocios y te entregan una con un diseño original, un logotipo de empresa atractivo, la tipografía perfecta y el color ideal. Y piensas “qué buen trabajo de branding hay detrás de este pequeño pedazo de papel“. Algo similar sucede con los folletos, los carteles publicitarios, el packaging, las páginas web o las firmas de email. El diseño de la imagen corporativa va más allá de colocar los elementos y los datos útiles de la empresa de manera ordenada. ¡La primera impresión es clave!

Cada soporte debe transmitir la filosofía de la marca, además de ofrecer la información necesaria. Porque esa primera impresión puede ser la llave para abrir la puerta a la que llevas tanto tiempo llamando. Una identidad corporativa homogénea y directa, fácilmente identificable y duradera, ayudará a generar confianza en los consumidores y proveedores de la empresa, favoreciendo su buena reputación.

Buenas prácticas de la imagen corporativa

Aunque no existe una fórmula que garantice el éxito (¿estamos de acuerdo en eso, no?), sí hay algunas estrategias imprescindibles y buenas prácticas para aportar estabilidad a la identidad corporativa de la marca.

  • Desarrollar un manual de identidad corporativa

En este documento quedarán claramente especificados tanto los colores y tipografías, como las líneas maestras que dictan cómo se puede usar la marca y cómo no.

  • Coherencia

Todos los elementos y los diseños de la imagen corporativa deben ser coherentes y perdurables. Además debemos asegurarnos de que lo serán en cualquier tipo de soporte: facturas, firmas de correo electrónico, sobres, membretes, señalética, etiquetas o en cualquier otro soporte o artículo, incluyendo los promocionales. Por no hablar de las redes sociales, máximo exponente de la extensión de la firma en Internet.

  • El logotipo transmite lo que necesita la marca

Un buen diseñador de logotipos para empresas será capaz de comprender exactamente qué necesita la identidad corporativa de la marca. No sólo qué vende; sino cómo trabaja, qué persigue, qué quiere transmitir… Se implicará a la hora de desarrollar una relación profesional estrecha con sus clientes para entenderles mejor y prever lo que puede crear para ellos en el futuro.

  • Creatividad, talento y honestidad

Si el diseñador tiene talento creativo, el éxito para construir una marca memorable lo encontrará en la coherencia, tanto de la identidad corporativa como de la relación profesional que establezca con el cliente. Por esto, en 3D3 Comunicación basamos nuestro trabajo en esa cercanía a la hora de desarrollar proyectos. Así se garantiza que el resultado será satisfactorio.

  • Pedir siempre opinión

Solicitar opiniones de terceros nunca es una mala idea. Los comentarios positivos y el feedback satisfactorio son fuentes muy útiles para confirmar que se está trabajando por el buen camino. Hay que saber aceptar las críticas constructivas. ¡Aprendemos cada día! Esta es un práctica especialmente útil para empresas que desean cambiar una identidad corporativa ya existente. La retroalimentación de clientes y terceros siempre es un excelente termómetro sobre cómo estamos haciendo nuestro trabajo.

La imagen corporativa en pymes y grandes empresas

La construcción de una identidad corporativa con personalidad, eficaz y atractiva siempre ofrecerá beneficios evidentes. No importa el tamaño de la empresa. Si tienes una pequeña empresa, física o en Internet, debes confiar tu identidad corporativa a una agencia de publicidad profesional. En 3D3 Comunicación aplicaremos estas buenas prácticas y estrategias para ayudarte a llevar su negocio al siguiente nivel.