Internet se ha convertido en una vía de negocio para muchas empresas hoy en día. Tanto si vendes de forma online como si no lo haces, disponer de una página web corporativa es indispensable si no quieres que tu empresa desaparezca del mapa.

Las páginas web son consideradas el escaparate de tu empresa al mundo virtual. Seguro que para el escaparate de tu tienda física dedicas un buen tiempo en pensar qué poner para que éste tenga gancho y, además, sea representativo de tu negocio, pues en la página web deberías dedicar el mismo esfuerzo o incluso más ya que, además de plasmar tu negocio en la red, debes darle un toque distintivo para que destaque del resto de la competencia que se encuentra a un sólo click.

Si ya te has convencido de que necesitas diseñar una página web o que, necesitas un rediseño de ésta para adaptarla a lo que el público demanda en la actualidad, toma nota de los siguiente pasos, ya que diseñar una página web puede resultar más sencillo de lo que parece.

Pasos para diseñar una página web

  1. Define bien los objetivos. Antes de ponerte manos a la obra debes pararte a pensar qué quieres conseguir con tu página web. ¿Quieres que sea un canal más de venta online? ¿quieres que sea un punto de referencia para obtener información de tu empresa? ¿Vas a precisar de mucho material gráfico? Éstas son algunas preguntas que puedes hacerte con el fin de establecer bien tus objetivos ya que, al fin y al cabo, en base a lo que quieras conseguir tendrás que diseñar e implementar un tipo de web u otra.
  2. Busca inspiración. Inspirarse siempre es necesario para ver qué se lleva en el mundo online y qué demandan los usuarios online dentro de tu mundo empresarial. Busca en páginas del sector, en páginas de agencias de comunicación y, sobre todo, lee mucho sobre las últimas tendencias como, por ejemplo, la importancia de las páginas web responsive.
  3. La definición de contenidos. El siguiente paso que hay que realizar es la definición del contenido a añadir a la web. Las pestañas y subpestañas que vas a tener y la cantidad de contenido escrito por cada una de ellas variarán en función del tipo de negocio que tengas. Tal vez, si tu negocio posee un gran atractivo visual la relación entre imágenes y texto será mayor que en uno en el que el texto tiene que ganar protagonismo para poder explicar bien cada servicio. Es importante que tengas todo esto bien definido, ya que ayudará a crear la estructura que tendrá la web, un punto muy importante para conseguir una navegabilidad sencilla y efectiva.
  4. Definir el estilo visual de tu página web. Al igual que tu logotipo tiene unos colores corporativos propios, tu página web también tiene que tenerlos. Es importante pararse a pensar qué estilo quieres plasmar en tu página web ya que eso condiciona la primera impresión de los usuarios cuando entren a tu página web. Nuestro consejo es que utilices colores que faciliten la lectura y no cansen la vista, y que combines estos con los tonos de tu logotipo corporativo.
  5. El uso de fotografías. Una vez tienes claro todo lo anterior llega el turno de implementar el material gráfico. En este punto hay que preguntarse, ¿voy a utilizar imágenes propias o imágenes de terceros? Si es el primer caso trata que sean imágenes actuales, que transmitan la esencia de tu negocio y el dinamismo propio de tu empresa. Si, por el contrario, precisas emplear fotos de terceros, asegúrate de que éstas sean libres de derechos o de darle a su autor la atribución correspondiente.

Con todo esto claro la parte de diseño quedaría cubierta, y se tendría que pasar a la implementación de esto a nivel informático. Para esto hay muchos CMS tipo WordPress que ofrecen plantillas totalmente adaptables y fáciles de programar. Pero, si por el contrario, tu web necesita de una mayor personalización para abarcar todo lo anteriormente descrito, tranquilo, ya que puedes realizar tu web toda a código HTML, eso sí, si llegas a este punto y no sabes de informática, te aconsejamos que contactes con una agencia de comunicación que te ayude a dar vida a tu proyecto online.